jueves, 25 de noviembre de 2010

S.O.S SAHARAUI



Hace s de una década me uní a la asociación para la defensa del pueblo saharaui. Visité todos los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia), un desierto inhóspito sin las más mínimas condiciones de vida. Me encontré con personas alegres y solidarias, hombres mujeres y niños luchando contra la injusticia de haber sido expulsados de su país por la fuerza, y obligados a llevar una vida penosa. Ganaron mi corazón,y desde entonces no he dejado de colaborar con esas personas, y así pienso seguir hasta que consigan la vuelta a su país, y puedan llevar una vida digna.

La solución no es fácil, llevará por desgracia varias décadas más en dar una solución a este conflicto. La dictadura de Marruecos, un socio en la lucha contra el terrorismo islámico, es protegido por las potencias occidentales, y si además añadimos las concesiones que ha dado a las multinacionales francesas y americanas para la explotación de los recursos naturales del Sahara Occidental, esto le aporta un escudo inexpugnable a la lucha del pueblo saharaui, para recuperar su país

La guerra no es la solución, sería el genocidio de un pueblo. Si en los países democráticos la muerte de nuestros jóvenes soldados no preocupan a los políticos, unos cuantos muertos de soldados marroquíes no van hacer cambiar de opinión al gobierno dictatorial marroquí.

Qué puede hacer un pueblo con unos cientos de combatientes mal armados, contra un ejército de más de 200 000 soldados bien pertrechados, y con el apoyo de las potencias occidentales. No, a la muerte de un puñados de jóvenes por mucha razón que les acompañe. Debemos seguir con la lucha pacífica, presionando a los gobiernos occidentales para tratar de dar una solución a este conflicto, que ya dura demasiadas décadas.

No se puede echar toda la culpa de esta situación al pueblo español, que estaba saliendo de una dictadura, con una grave crisis económica y con unos políticos e instituciones sin rumbo. Fuimos expulsados por la fuerza tras una guerra por la independencia de la colonia española. Los antiguos combatientes, los que hoy componen el frente Polisario no midieron bien su lucha. Pensaron que con la expulsión de los españoles su problema quedaría resuelto, sin darse cuenta que el problema mayor vendría de Mauritania y sobre todo de Marruecos, que siempre habían reivindicado el Sahara Occidental. Se debió dar la soberanía de una forma escalonada con acuerdos con el pueblo saharaui, apuntalando la libertad, y creando las infraestructuras necesaria para evitar las invasiones posteriores.

Lo hecho, hecho está. Pero ahora no puede ser la excusa para que el Gobierno español no denuncie públicamente los asesinatos que se están cometiendo en los campamentos del Aiun, los españoles debemos dar toda nuestra ayuda al pueblo saharaui, a pesar de las muchas relaciones comerciales que tengamos con el pueblo Alauita y las presiones de nuestros socios occidentales.

Las personas deben de primar sobre los negocios.

1 comentario:

  1. Los cínicos del PSOE, decían una cosa en la oposición y hacen la contaria en el Gobierno. Así se escribe la historia. Un pueblo desangrado y hambriento, grita contra la opresión de los Marroquis y el Sr. ZP. da la callada por respuesta. Esta es la realidad y la tristeza de un "mal gobierno" como el nuestro

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